Virus de la leucemia felina (FeLV, por sus siglas en inglés)
El virus de la leucemia felina (FeLV) es una infección viral que afecta a gatos de todo el mundo.
Un gato con una infección permanente por FeLV tiene una alta probabilidad de desarrollar una enfermedad relacionada con el virus, que puede causar sufrimiento e incluso la muerte. Sin embargo, el desarrollo de vacunas eficaces y pruebas de fácil acceso (para identificar a los gatos infectados) ha reducido significativamente la frecuencia de la infección.
Explicación del FeLV
El virus de la leucemia felina (FeLV por sus siglas en inglés), pertenece a la familia de los retrovirus, un grupo conocido como oncornavirus. Los oncornavirus pueden causar cáncer, entre otras enfermedades (tanto en personas como en animales). El FeLV solo causa enfermedades en gatos y se descubrió por primera vez en 1964.
Un gato con una infección permanente por el virus FeLV presenta un riesgo significativo de desarrollar diversas enfermedades graves, como anemia (disminución del número de glóbulos rojos), inmunosupresión (disminución de la capacidad para combatir infecciones y otras enfermedades) y cáncer. Se ha estimado que entre el 80 y el 90 % de los gatos infectados mueren entre 3 y 4 años después del diagnóstico de FeLV.
¿Cuáles son los signos de la infección por FeLV?
Los signos del FeLV son muy diversos, pero incluyen:
- Fiebre alta
- Letargo/cansancio
- Comer menos de lo habitual
- Pérdida de peso
- Problemas respiratorios, cutáneos e intestinales persistentes o recurrentes
- Encías pálidas
La anemia y el cáncer también son comunes en el FeLV, y estos síntomas también se manifiestan en diversos casos.
¿Qué causa el FeLV y cómo se transmite?
El virus se propaga principalmente en la saliva y, potencialmente, en las heces, la orina y la leche de los gatos infectados. La infección se propaga principalmente a través del contacto social prolongado (acicalamiento mutuo, compartir comederos y areneros, donde se puede ingerir el virus). Sin embargo, el virus también puede transmitirse por mordeduras, y si una hembra no esterilizada se infecta con FeLV, cualquier gatito que tenga también puede infectarse.
Cuando un gato se infecta con el virus FeLV, existen diferentes consecuencias de la infección según su respuesta inmunitaria. Algunos gatos luchan contra la infección y se recuperan (infección abortiva), otros se infectan permanentemente (infección progresiva) y otros pueden sobrellevar parcialmente la infección (infección regresiva). Los gatos con infecciones regresivas (los que mantienen el virus latente) podrían sufrir una recaída y desarrollar una infección progresiva si sufren estrés u otras enfermedades.
Los gatos jóvenes son más propensos a infectarse progresivamente (permanentemente), y los gatos se vuelven más resistentes al FeLV a medida que envejecen.
Cuándo contactar a tu equipo veterinario
Contacta a tu equipo veterinario si tu gato presenta alguno de los signos mencionados anteriormente, si ha estado en contacto con un gato con FeLV positivo o si te preocupa que pueda tener FeLV.
Si tu gato ha dado positivo en la prueba de FeLV, contacta a tu equipo veterinario para programar una cita.
¿Cómo se trata el FeLV?
No existe cura para el FeLV, y el manejo se centra principalmente en ayudar a tu gato y tratar cualquier signo. Esto incluye:
- Diagnóstico y tratamiento rápidos de infecciones secundarias
- Mantener a tu gato con una dieta de alta calidad y evitar alimentos crudos que puedan suponer un riesgo para la salud
- Mantener una buena atención médica preventiva: visitas veterinarias de rutina al menos dos veces al año y desparasitaciones, tratamientos antipulgas y vacunas regulares
- Mantener a los gatos infectados dentro de casa para prevenir la propagación de la infección a otros gatos y reducir la exposición a otros virus o enfermedades infecciosas
- En algunos casos, la terapia de apoyo puede incluir transfusiones de sangre y medicamentos para controlar la anemia
- Quimioterapia: puede utilizarse para controlar los linfomas asociados al FeLV
Ocasionalmente, se utilizan medicamentos antivirales, pero estos suelen tener efectos secundarios.
Se deben tomar medidas para prevenir la exposición de los gatos al FeLV. Estas incluyen:
- Siempre que sea posible, se debe conocer el estado de FeLV y FIV de cualquier gato.
- Idealmente, los gatos positivos para FeLV (o FIV) se mantienen separados en el hogar, pero se pueden implementar otras estrategias, incluyendo la vacunación de gatos no infectados, y siempre deben combinarse con métodos para reducir el estrés en hogares con varios gatos.
- Todo gato positivo para FeLV (o FIV) debe mantenerse dentro de casa para evitar la propagación de la infección a otros gatos. Se pueden usar cercas y corrales de jardín para facilitar el acceso al exterior.
- La vacunación contra FeLV ha demostrado ser eficaz. Existen varias vacunas disponibles que proporcionan un valioso nivel de protección contra la infección.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se puede prevenir el FeLV?
Vacunar a tu gato puede ayudar a protegerlo del FeLV. Además, los gatos infectados con FeLV deben mantenerse dentro de casa y alejados de otros gatos.
¿Cuál es el pronóstico para los gatos con FeLV?
Los gatos infectados pueden tener una buena calidad de vida durante un tiempo, pero debido a los numerosos problemas de salud asociados con el FeLV, los gatos con infección progresiva (permanente) tienen un pronóstico desfavorable.
-International Cat Care

