Cómo diagnosticará tu veterinario el cáncer en tu gato
Tu gato deberá someterse a pruebas para que el veterinario pueda realizar un diagnóstico. Análisis de sangre, radiografías o un ultrasonido pueden ayudar a identificar la ubicación o la propagación de un tumor y cualquier otra enfermedad. Tu veterinario también podría necesitar una biopsia, ya sea con aguja o mediante cirugía, para enviar una muestra a un laboratorio externo para su análisis.
En algunos tipos de cáncer, puede ser necesaria una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para realizar o confirmar el diagnóstico. Este tipo de imágenes puede ser especialmente útil, por ejemplo, para diagnosticar tumores cerebrales y evaluar su extensión.
¿Cómo se trata el cáncer en gatos?
Antes de iniciar el tratamiento contra el cáncer, tu veterinario puede determinar el estadio del cáncer. Esto se realiza mediante radiografías/ultrasonidos, toma de muestras de ganglios linfáticos locales (glándulas) y análisis de sangre para determinar la extensión del tumor y las complicaciones (si las hay).
Algunos tratamientos están ampliamente disponibles en las clínicas de atención primaria, mientras que otros solo están disponibles en centros especializados. Dependiendo del tipo de cáncer, tu veterinario podría sugerir derivar a tu gato a un especialista con experiencia y una mayor variedad de opciones de tratamiento.
Existen tres tipos principales de tratamiento para el cáncer:
- Cirugía
- Quimioterapia (medicamentos anticancerígenos)
- Radioterapia
El tratamiento a utilizar dependerá de factores como:
- El tipo de cáncer
- La ubicación del cáncer en el cuerpo
- La propagación del cáncer a otras partes del cuerpo (metástasis)
- Qué es adecuado para tu gato
- Qué está disponible/accesible
Cirugía para gatos con cáncer
La cirugía es el tratamiento más común contra el cáncer y el que tiene más probabilidades de curación. Sin embargo, la extirpación quirúrgica completa de un tumor puede no siempre ser posible, dependiendo de su ubicación en el cuerpo, el tipo de cáncer y si se ha propagado.
En ocasiones, se utiliza la cirugía para extirpar parte (pero no la totalidad) de un tumor y así mejorar la calidad de vida de tu gato o complementar otros tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia.
Radioterapia
La radioterapia suele consistir en lo que se conoce como "radiación externa", similar a los rayos X, pero con una radiación mucho más intensa. Con tu gato bajo anestesia/sedación, se enfoca un haz de radiación sobre el tumor. Idealmente, el resultado es eliminar las células cancerosas con un daño mínimo a los tejidos circundantes. Por lo general, se administran varios tratamientos a lo largo de varias semanas, con una duración de tan solo unos minutos cada uno.
A veces se utiliza otra forma de radioterapia, la braquiterapia, en la que se colocan fuentes de radiación dentro o sobre la superficie del cuerpo mediante una sonda. Esto proporciona una forma más localizada de radioterapia.
La radioterapia se utiliza principalmente para reducir el tamaño de los tumores y puede combinarse con la cirugía o la quimioterapia. Este tipo de tratamiento no está ampliamente disponible y requiere el desplazamiento a un centro especializado.
Quimioterapia (tratamiento farmacológico contra el cáncer)
La mayoría de los medicamentos de quimioterapia actúan interfiriendo con la capacidad de las células para dividirse. Los efectos secundarios generalmente solo se presentan en 1 de cada 5 gatos, pero tu veterinario te informará sobre cualquier efecto secundario previsible que puedas observar antes de comenzar el tratamiento. Algunos medicamentos de quimioterapia se administran en comprimidos, mientras que otros se administran con inyecciones.
Para muchos tipos de cáncer, se utiliza una combinación de medicamentos para atacar el tumor de diferentes maneras.
A diferencia de la medicina humana, la quimioterapia generalmente no provoca pérdida de pelo en los gatos, aunque sí puede causar pérdida de bigotes y cambios en el pelaje. Otros efectos secundarios comunes afectan a la médula ósea, por lo que se requerirán análisis de sangre antes de cada tratamiento.
Precauciones en gatos que reciben quimioterapia
Dado que los medicamentos contra el cáncer pueden afectar tanto a las células sanas como a las cancerosas, se debe evitar la exposición innecesaria a estos medicamentos siempre que sea posible. Esto incluye la manipulación innecesaria de los medicamentos, pero también la exposición a estos en la orina y las heces del gato tratado (y también en otros fluidos corporales como la saliva y el vómito). Con algunas precauciones sencillas, se puede reducir esta exposición y cualquier riesgo:
- Administración de comprimidos en casa: tu veterinario te avisará si les receta comprimidos para administrar en casa que podrían ser perjudiciales. En este caso, estos comprimidos (o cápsulas) no deben partirse ni triturarse; tendrán una capa protectora diseñada para evitar el contacto directo con el medicamento. Lo ideal es manipular y administrar las pastillas con guantes desechables. Si tu gato escupe una pastilla, puedes recogerla (con guantes), envolverla en papel de cocina y tirarla a un bote de basura específico de la clínica.
- Orina y heces: la mayoría de los medicamentos se eliminan del cuerpo a través de la orina o las heces. Aunque los niveles de medicamento que se excretan son muy bajos, lo más seguro es usar guantes desechables al limpiar la bandeja sanitaria de tu gato y depositar la arena sucia en una bolsa sellada en el bote de la basura.
- Ropa de cama sucia: la ropa de cama sucia con orina o heces debe lavarse por separado de cualquier otro lavado rutinario; los comederos y bebederos también deben lavarse por separado de los demás recipientes y utensilios.
Cuidados generales y paliativos para gatos con cáncer
Es útil llevar un diario del comportamiento, el apetito y cualquier anomalía que observes en tu gato, así como anotar el día y la hora de la medicación. Esto te ayudará a ti y al equipo veterinario a determinar si es necesario realizar tratamientos o estudios adicionales.
Asegurarse de que tu gato coma bien es fundamental en su atención. Lee nuestro artículo sobre cómo estimular el apetito de tu gato para obtener consejos útiles. Si tu gato sigue sin querer comer, consulta con tu equipo veterinario. En algunos casos, puede ser necesario un estimulante del apetito o una sonda de alimentación.
Garantizar una buena calidad de vida sin dolor es el principal objetivo en el manejo de gatos con cáncer. La terapia de apoyo puede ser una parte importante de esto, y los tratamientos pueden incluir el uso de:
- Alivio del dolor
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): medicamentos antiinflamatorios que también pueden ayudar a aliviar el dolor
- Antieméticos: medicamentos que reducen las náuseas y los vómitos
- Antibióticos: si tu gato desarrolla una infección bacteriana secundaria o un recuento muy bajo de glóbulos blancos (que lo deja vulnerable a las infecciones), se le pueden recetar antibióticos
Nunca dudes en preguntar y obtener toda la información posible sobre el cáncer de tu gato y las opciones de tratamiento. Si hay algo que te preocupa, contacta siempre con tu equipo veterinario de inmediato.
Preguntas frecuentes
¿Mi gato será radiactivo si recibe radioterapia?
Aunque la radioterapia se utiliza para eliminar las células cancerosas, esto no significa que tu gato se vuelva radiactivo y no existe ningún riesgo para las personas que tienen contacto con él.
¿Cuál es el pronóstico para los gatos con cáncer?
El pronóstico depende del tipo de cáncer y de las opciones de tratamiento disponibles. Al tratar el cáncer, todos los involucrados deben tener los mismos objetivos: una mejor calidad de vida para tu gato sin efectos secundarios. En el caso de los cánceres incurables, puede llegar el día en que debas considerar la eutanasia. Este puede ser un momento difícil y angustioso, y contar con el apoyo y la ayuda de tu equipo veterinario, así como de amigos y familiares, puede ser invaluable.
-International Cat Care

