Parvovirus canino
La infección por parvovirus canino es una enfermedad altamente contagiosa causada por el parvovirus canino tipo 2 (CPV-2). Existen varias cepas del CPV-2 y todas producen signos similares. La enfermedad que causan es generalmente llamada “parvo”. El virus ataca a las células blancas y el tracto gastrointestinal de perros y otros cánidos como coyotes, lobos y zorros. En cachorros, el virus también puede dañar el músculo cardiaco.
Todos los perros son susceptibles al parvovirus canino, sin embargo, algunos perros están en mayor riesgo que otros. Estos incluyen los cachorros entre 6 y 20 semanas de edad, perros no vacunados o con vacunas incompletas y ciertas razas como Rottweilers, Doberman Pinscher, razas de Bull Terrier, Pastor Alemán y Springer Spaniel Inglés.
¿Cuáles son los signos del parvovirus canino?
Los signos de una infección por parvovirus varían de perro a perro, dependiendo de la severidad de la infección. Estos son algunos signos importantes a los que los Pet Parents deben estar atentos:
- Letargia
- Pérdida de apetito
- Vómito
- Diarrea severa y con sangre
- Dolor e hinchazón abdominal
- Fiebre o baja temperatura corporal (hipotermia)
Si tu perro presenta alguno de estos signos, contacta inmediatamente a tu veterinario. El vómito y diarrea persistentes pueden rápidamente causar deshidratación y daño a los intestinos y al sistema inmune causando un choque séptico. Esto puede llevar a la muerte, con la mayoría de éstas sucediendo entre las 48 y 72 horas después de que aparecieron los signos.
¿Cómo se propaga el parvovirus canino?
El parvovirus canino se propaga fácilmente por contacto directo con perros infectados, contacto con las heces de perros infectados o contacto con superficies contaminadas con el virus. Estas superficies, incluyendo transportadoras, platos de agua y comida, collares, correas, así como las manos y ropa de personas que manejaron perros infectados. El contacto entre perros domésticos, perros ferales y cánidos salvajes, también juega un papel importante en la propagación de la enfermedad.
El virus es resistente al calor, frío, humedad y desecación y puede sobrevivir en el ambiente por largos periodos de tiempo. Incluso pequeñas cantidades de heces de un perro infectado, puede contener el virus e infectar a otros perros. Esto hace que usar técnicas apropiadas de desinfección, sea crítico.
Ya que el parvovirus es altamente contagioso, los perros sospechosos o confirmados de estar infectados, necesitan ser aislados de otros perros para minimizar que se propague la infección. Otros protocolos estrictos también deben ser implementados, incluyendo una limpieza y desinfección exhaustiva con productos capaces de matar el virus, de cualquier área donde el perro haya estado.
Si tu perro tiene una infección por parvovirus, tu veterinario puede recomendarte cosas que puedes hacer para prevenir que se propague en casa o en algún otro lado.
¿Cómo se diagnostica y trata el parvovirus?
Tu veterinario puede sospechar de una infección por parvovirus basándose en los signos que presenta tu perro, su historia y otros factores. Un muestreo fecal puede confirmar el diagnóstico. Los perros con una infección severa, necesitan tratamiento intensivo inmediato y monitoreo 24/7, lo que involucra varios días de hospitalización. Se proveen cuidados de apoyo para corregir la deshidratación y los desbalances fisiológicos causados por el vómito y la diarrea, controlar las náuseas y el dolor, mantenerlo calientito, prevenir que sucedan otras infecciones y proveer soporte nutricional. Tratamientos adicionales pueden ser recomendados para ayudar al perro a combatir la infección y/o la diarrea. Esto puede ser muy costoso y el perro puede morir a pesar del tratamiento. El tratamiento rápido e intensivo, mejora la posibilidad de supervivencia.
En Estados Unidos, ya existe un tratamiento específico contra Parvovirus a base de anticuerpos monoclonales. Esperemos no tarde mucho en llegar a México.
¿Cómo puedo proteger a mi perro contra el parvovirus canino?
La vacunación y otras medidas preventivas, incluyendo una buena higiene, son claves para evitar una infección por parvovirus canino.
Los cachorros son especialmente vulnerables al parvovirus canino. Si la madre de los cachorros tiene anticuerpos contra el parvovirus, como ocurre cuando ha sido vacunada, entonces ella puede pasar esos anticuerpos a su cachorro recién nacido a través de la leche (calostro). Sin embargo, esta inmunidad natural puede desaparecer antes de que el sistema inmune del cachorro esté lo suficientemente maduro para combatir la infección. Si un cachorrito es expuesto al virus durante este hueco en la protección, el perro puede enfermar. Una preocupación adicional es que la inmunidad provista por la leche de una madre, puede interferir con una respuesta efectiva a la vacunación. Esto quiere decir que incluso cachorros vacunados pueden infectarse con el virus y enfermar.
Para reducir el hueco inmunitario y proveer la mejor protección contra el parvovirus canino durante los primeros meses de vida, se recomienda una serie de vacunaciones. La vacuna contra parvovirus está incluída en una combinación (a veces abreviada DAPP, DA2PP o similar) que también protege a los perros contra otros virus comunes. Esta vacuna es considerada como básica y es recomendada para todos los perros. Los cachorros menores a 16 semanas de edad deberían recibir su primera dosis entre las 6 y 8 semanas de edad, luego dos dosis más con 2-4 semanas de separación. Los perros mayores a 16 semanas de edad sin una vacunación previa o que no sepamos su historia, deberían recibir dos dosis con 2-4 semanas de separación.
Para mantener la protección, se recomienda una dosis de refuerzo dentro de un año después de la última dosis en la serie de vacunación inicial. Después se recomiendan refuerzos cada 3 años.
Si tu perro adulto no ha sido vacunado aún, o se pasó el tiempo o le faltan algunas vacunas, no es demasiado tarde. Pregúntale a tu veterinario sobre el programa de vacunación recomendado basado en la edad y necesidades de tu perro.
Estas medidas adicionales también pueden ayudarte a proteger a tu perro y otros animales contra el parvovirus canino y otros agentes infecciosos:
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Hasta que la serie de vacunación inicial esté completa, ten cuidado al llevar cachorros a lugares donde se juntan los perros. Esto incluye tiendas de mascotas, parques, clases de obediencia, guarderías, estética.
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Escoge lugares y programas de entrenamiento que requieran que las vacunas estén al día, exámenes de salud, buena higiene y aislamiento de cachorros y adultos enfermos.
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Mantén a tu perro alejado de otros perros cuando esté enfermo, incluyendo otros perros en tu hogar.
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Evita el contacto con perros que sabes que están infectados y sus instalaciones.
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Mantén a tu perro alejado de las heces de otros perros.
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Rutinariamente recoge y deshazte correctamente de las heces de tu perro.
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Si has estado en contacto con perros con o expuestos al parvovirus, evita manejar otros perros o lava tus manos y cambia tu ropa antes de hacerlo.
-Adaptado de la Asociación Americana de Médicos Veterinarios (AVMA)

